Los bikinis y trajes de baño han pasado de ser las prendas básicas para una jornada en la playa a convertirse en auténticas joyas.
Y es que el gusto por introducir en los diseños todo tipo de cuentas, cristales, piedrecitas y detalles en oro y plata se está convirtiendo en una tendencia por la que apuestan cada vez un mayor número de creadores.
Dolores Cortés o Andrés Sardá son algunas de las firmas que ya han empleado estos adornos en temporadas pasadas, aunque los últimos en apuntarse a esta moda han sido los responsables del grupo Women’s Secret.
De hecho, este año han lanzado al mercado una colección de bikinis que ha sido bautizada con el nombre de Mykini. ¿La novedad? Una vez que hayas elegido entre los dos modelos de braguita y los dos modelos de top (en negro, crudo o morado) puedes añadirles como complemento una joya diseñada por la prestigiosa joyera Helena Rohner.
Se trata de un toque chic a base de piedras en forma de lágrima y estructuras geométricas. Un baño de plata resistente al agua, asegura su conservación y, además, estos adornos pueden convertirse en un colgante o en un broche que podrás lucir con tu ropa habitual.