El zafiro es junto con el rubí, la esmeralda y el diamante, una de las piedras más valoradas dentro del mundo de la joyería.
Aunque el color típico y más buscado de esta gema es el azul intenso, también hay zafiros en color amarillo, rosado y verde.
Ya desde la antigüedad se le adjudicaron poderes curativos y se le dio un carácter sagrado al extenderse la leyenda de que las tablas de la ley entregadas por Dios a Moisés estaban hechas de este material. Otros, incluso decían que la Tierra estaba asentada sobre un gran zafiro, cuyo reflejo daba color al cielo.
El gusto por esta gema no se ha perdido con el tiempo. De hecho, la familia real británica cuenta con un gran número de joyas hechas con esta piedra preciosa y el propio Príncipe Carlos eligió un zafiro para el anillo de pedida de la princesa Diana. Más recientemente, los hemos visto en los pendientes y collares que lucen muchas estrellas de Hollywood, como es el caso de Mischa Barton o Gwyneth Paltrow.
Si tú también estás pensando en hacerte con un zafiro, te recomendamos que procedan de Birmania, Tailandia, Sri Lanka y Australia. Son los más apreciados.